miércoles, 12 de octubre de 2011

Todo lo que reluce no es oro.

1er Capítulo
Me desperté revuelta entre mis sabanas, había tenido una pesadilla, una horrible.
Eran las tres de la madrugada y como no podía volver a conciliar el sueño bajé a la cocina, concreta mente a la nevera. Por desgracia no había nada que me abriera el apetito, en ese momento escuché un ruido extraño, asustada, cogí lo primero que encontré Para, si se diera el caso atizar a alguien.
- ¡Ai!¡ Papá menudo susto que me has dado! Le dije intentado tranquilizarme.
- Lo siento cariño, por cierto, ¿Qué haces levantada a estas horas? Me preguntó con intriga.
- He tenido una horrible pesadilla. Le contesté aún un tanto asustada.
- Venga va, vuelve a la cama que mañana te espera un largo día. Me dijo con un tono dulce
- Tienes razón, buenas noches papá
Subí los escalones hasta mi habitación, me metí en la cama e intenté dormirme, finalmente, lo conseguí.

El desagradable despertador sonó exactamente a la hora que tenía que sonar. Me dí ánimos para levantarme de la cama, vestirme, desayunar y finalmente, irme a el instituto.

De camino a el instituto me encontré con mis mejores amigos, Luna y Víctor.
-¡Buenos días Sam! Me dijeron totalmente sincronizados.
-¡Buenos días! Os habéis sincronizado totalmente chicos. Les dije riéndome.
- Lo sabemos. Dijo Luna también entre risas
- Hemos estado practicando. Soltó Víctor en una carcajada.
- Bueno, ¿preparados para el examen? Dije ya seria.
-¿¡ EXAMEN!? Dijo Luna muy sobresaltada.
- Sí, el examen de Física,¿ no te acuerdas? Dije.
-¡NO! Mierda voy a suspender. Dijo Luna.
-Intenta hacer lo que puedas Luna, un examen más suspendido y Ramón te suspende la asignatura. Dijo Víctor.
-A ver, relax todo el mundo, Luna yo te chivo el examen. Dije.
- ¿Estás segura? Me dijo ella preocupada.
- Totalmente. Le dije segura me mi misma

Llegó la hora de el examen de física y me senté lo más cera posible de Luna, dispuesta a decirle las respuestas. Llegó el examen a nuestras mesas.
Le chivé a Luna la primera pregunta, la segunda, la tercera... así hasta la quinta. Cuando en ese momento Ramón nos  lanzó una mirada asesina y nos dijo en tono amenazador que nos habíamos metido en un buen lio y que nos fuéramos directas a el despacho de el director.

Esta soy yo (Sam)

 Este es Víctor



Esta es Luna

2 comentarios: